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La función de Desarrollo de Fuerzas de Ventas

La idea a desarrollar del post de hoy, es que la fuerza de ventas debe marcar la diferencia en una compañía comercial. Aunque el producto y la aproximación al mercado es responsabilidad de marketing, la mayor parte de la ejecución pasa por la fuerza de ventas.

La fuerza de ventas no es solo un conjunto de vendedores sino que sobre todo, es una dirección comercial competente, con espíritu ganador, que prepara un plan comercial sólido y que dirige a sus huestes con exigencia y exquisita dedicación, para tener el mejor equipo de ventas.

Como ya he expuesto en otro post, mi opinión es que el vendedor “se hace”, aunque haya personas más predispuestas naturalmente para ese tipo de actividad. De este modo, el desarrollo de la fuerza de ventas es una función básica dentro de cualquier dirección comercial que tenga una determinada masa crítica.

Durante mi experiencia, siempre que he dirigido, directamente o a través de un director comercial, una fuerza de ventas he incorporado la función de desarrollo dentro de la organización con el enfoque de “prueba de acceso” vs “ranking “, intentando que todos los vendedores, desde el primero hasta el último consigan sus objetivos. Por otro lado,  nunca he primado o incentivado la identificación del mejor, ya que el mejor debe salir espontáneamente del grupo por sus habilidades particulares y por su nivel de ambición.

Por desarrollo de ventas, entiendo algo mucho más amplio que la formación. En primer lugar,   la formación en sí no tiene ningún resultado si no tiene un objetivo superior que guíe las acciones individuales de entrenamiento y segundo lugar, en esa función a mí me gusta incluir responsabilidades tales como objetivos, planificación y otras cosas  que se suelen alojar bajo otros títulos.

A mí me gusta crear ese bloque porque todas esas responsabilidades corresponden al director comercial y él directamente debe manejar este área con “mano de obra “para desarrollar los diferentes programas que emanen de sus decisiones en cada uno de estos ámbitos. Por cierto, que esta posición de staff es una posición muy interesante para rotar manager y vendedores con potencial, que así tendrán  la oportunidad de vivir de cerca el trabajo de la dirección comercial.

Desde mi punto de vista, la función de desarrollo de ventas debería asumir las siguientes responsabilidades:

- Definición de Perfiles  e Itinerarios de desarrollo (conjuntamente con RRHH): En este punto, el papel como advisor de recursos humanos es muy importante, ya que es un trabajo para el que se parte con muchísimo background. Aún así, solo el director comercial debe definir el perfil que quiere para  su equipo.

- Planes de Mejora  Individuales y Certificaciones comerciales: A mí me gusta aplicar el concepto de certificación  a la función de ventas ya que mi experiencia, cuando lo he utilizado, ha sido muy positiva. De hecho, me atrevería a decir que fue el elemento crítico para cambiar toda una fuerza de ventas en una situación concreta.

- Evolución de la organización: Es importante que el tamaño y los perfiles de la organización se planifiquen a priori y con especial cuidado en  la dimensión, ya que es una de las características que diferencian a un excelente director comercial. Es “muy de ventas” apostar por el crecimiento de la organización como catalizador del crecimiento, con finales de fiesta en los que se tiene que despedir un significativo número de vendedores. Mientras el excelente director comercial es prudente a la hora de incorporar recursos y contempla antes como alternativas la productividad y el mix de canales que le llevaran a una organización más equilibrada. Esta es mi más fuerte recomendación, para que se  incorpore al manual de las buenas prácticas.

- Preparación y seguimiento de Planes Comercial: Además de los clásicos (canales, segmentación, actividades promocionales) quiero resaltar la importancia de considerar “el ancho de banda del vendedor “, o su capacidad de manejar un rango de productos. En general los portafolios tienden a extenderse más allá de la capacidad del vendedor y cuando esto ocurre, es inevitable que parte de los productos  no reciban la atención necesaria, y casi siempre los menos atendidos  suelen ser los más interesantes desde el punto de vista de rentabilidad.

- Plan de incentivos : Los incentivos son una pieza importante para la consecución de objetivos cuando su estructura es coherente, pero se convierten en una fuente de pérdidas cuando su estructura es inconsistente y se administran de “una forma teatral”, vaya, con una alta componente interpretativa para recompensar el esfuerzo aunque no se hayan conseguido los objetivos.

- Plan de Comunicación Comercial: El director Comercial debe mantener proximidad y una línea de comunicación continua con el equipo de ventas. Desde la función de desarrollo de ventas y desde el plan comercial, se debe definir la línea de comunicación para trasmitir periódicamente las prioridades y todo lo que sea actualidad. Soy muy partidario de los roadshows trimestrales donde el director comercial en este caso o cualquier director de negocio se reúne con los principales de su equipo o con todos sus componentes (dependiendo de la dimensión) para revisar, informar, influir y convivir.

En definitiva, no se puede pensar que la marca y el producto se venden solos, o que los vendedores nacen y cada uno hará su trabajo con una mínima formación. Hay que pensar que la fuerza de ventas es una organización muy importante que requiere rigor y exigencia en la dirección, de modo que para un director comercial consciente de ello el “Desarrollo de la Fuerza de Ventas” es su programa fundamental.

¿ El vendedor nace o se hace ?

Mi amigo Rafa me sugiere este tema que además lo apoya en una prestigiosa publicación que se hace eco de él . Sinceramente yo pensaba que este dilema estaba superado y que había primado la tesis del “se hace” sobre aquella del “nacimiento” .

Sin embargo hace unos días comentaba con un Director Comercial esta situación y efectivamente el me decía que no existía el dilema porque la tesis que primaba era el “nace. Este Director Comercial , me consta que se había leído la entrada “Dirigir o Vender” y me consta que trabaja con su equipo en esa línea , sin embargo todavía retiene su orgullo de haber sido un gran vendedor y mantiene la tesis del nacimiento .

Bueno , parece por tanto que hay dilema y voy a posicionarme . Escuchaba este fin de semana a un medico hablar de las cualidades naturales  y del desarrollo, y venía a decir que ” el ADN de cada uno marca tus opciones pero que es la formación la que materializa  esas opciones “.Y esta para mi es la base para posicionarse en el dilema .

Qué duda cabe que hay cualidades que facilitan el desarrollo de la función comercial y que hay cualidades que parecen inhibidores absolutos para dicha función , sin embargo mi experiencia me demuestra que he visto fracasar estrepitosamente a “perfiles predestinados para ser vendedores estrellas ” y por contra he visto triunfar a ” perfiles que causaban rechazo en un equipo de ventas “.

Cuando acabe matemáticas empecé a trabajar como analista de sistemas en Gispert ( ojo  año 73 , lo de sistemas era un eufemismo ), pero al año estaba trabajando como vendedor  , profesión para la que no había nacido y de lo que pueden dar fe todos los excelentes vendedores con los que trabajaba y que me servían para constatar lo malo que yo era . Sin embargo con el tiempo y con su ejemplo llegue a ser un vendedor normal que me ganaba bastante bien la vida con ello .

Muchos de aquellos grandes vendedores no habían decidido su profesión porque habían nacido para ello sino porque no habían tenido otras oportunidades en otras posiciones y esta necesidad fue el elemento fundamental para que desarrollasen su carrera, y es verdad que para ser contratado como vendedor ayudaba mucho la iniciativa , el carácter extrovertido … .

Pero con el tiempo los productos de tecnología se fueron sofisticando y muchos de esos vendedores no tenían la formación suficiente para manejar esos productos y allí se abría , a través de compañías como HP, una oportunidad para jóvenes licenciados atraídos por una profesión que ya empezaba a estar  bien considerada y además era tremendamente atractiva desde el punto de vista económico .

Después de mi propia experiencia y de algunos compañeros que conmigo comenzaron esa andadura puedo decir además que la función de ventas es una excelente plataforma desde la que impulsarse a una carrera profesional plena en la que llegar a ocupar los puestos top.

El concepto de Sales Academy es un gran ejemplo que apoya la teoría del hacerse vendedor . Licenciado recientes se someten a un entrenamiento en ventas y se incorporan en posiciones de staff a  equipos de ventas donde hacen su inmersión en esta profesión. Son muy altos los porcentajes de casos de éxito  que culminan en excelentes profesionales y sin embargo a priori no parecía que esas personas tuviesen ninguna preferencia hacia esta profesión  . Pero tienen conocimientos , reciben una formación especifica y su inmersión en un equipo de ventas les desactiva todos los inhibidores naturales que estos perfiles suelen tener.

Hoy cuando trabajo con fuerzas de ventas sigo dando mucha importancia al “121″ , la chispa y la creatividad de los vendedores delante del cliente y que puede considerarse  la marca de nacimiento . Sin embargo doy la misma importancia a todo lo que conlleva a hacer una visita brillante y al rigor de vendedores sin la marca de nacimiento que siguen una metodología para preparar la oferta más adecuada para cada situación.

Lógicamente cuando se unen los dos aspectos estamos ante un excelente vendedor que estará en mejores condiciones que aquellos que solamente manejan uno de los dos aspectos .

Animo a los ilustrados que se acercen a esta profesión y animo a los “nacidos” que se cultiven si quieren tener éxito en esta profesión .Y animo a todos a posicionarse en el dilema en la parte de “se hace” porque no solo me parece la correcta sino que además aunque no fuese la correcta sus efectos colaterales son menores, ya que no  excluye a nadie y se apoya en la formación y desarrollo , que no parecen malas herramientas.

Dime cómo te relacionas y te diré cómo vendes

Me sugiere Jokin que hable sobre la importancia de las relaciones personales  en las acciones comerciales. Jokin es un experto en esta parcela, defiende su importancia y es muy activo predicando su conveniencia.

Las acciones comerciales son muy diferentes dependiendo del tipo de industria, producto o servicio, y abarcan desde la venta de grandes proyectos b2b hasta la venta de productos y servicios más “comodity”.  Los primeros requieren de más metodología y preparación de propuestas, mientras que en los segundos la venta es más “simple” en ese sentido.

Sin embargo en ambos casos, para mí, el elemento diferencial es el vendedor, ya que con su actuación será capaz de preparar o elegir la mejor propuesta o producto, además de ganarse la confianza del cliente para que le considere merecedor del pedido.

Para que esto ocurra, tienen una ventaja clara aquellos vendedores que tienen la capacidad de establecer unas relaciones fluidas con los clientes ” basadas en la confianza, sinceridad  y honestidad”, como dice Jokin.

Las buenas relaciones solo se conseguirán si por parte de la compañía existe sensibilidad hacia ese aspecto, creando un programa de ventas que establezca un mapping de relaciones  company to company. Este mapa debe cubrir desde la Presidencia y top management, hasta  los equipos operativos y se debe articular mediante un plan de acción. El programa deberá incluir además  una lista predeterminada de compañías sobre las que aplicar proactivamente ese mapping.

Este programa respaldará a los vendedores que sean buenos estableciendo relaciones, apoyando su habilidad individual y evitando que esas relaciones entre vendedor y cliente sean demasiado individuales. Por otro lado, los sistemas CRM, las redes sociales y algunas aplicaciones relacionales anteriores a las redes sociales, serán excelentes herramientas complementarias para ese programa.

Las buenas relaciones deben ser un complemento a los elementos fundamentales de la gestión comercial,  pero esas buenas relaciones por si solas no servirán para contrarrestar una mala gestión.

La oferta ganadora es la oferta que mejor se adapta a las necesidades del cliente porque se ha preparado en base a una investigación exhaustiva, es objetivamente competitiva, se ha presentado adecuadamente y además el vendedor ha conseguido ganarse la confianza para que el cliente le de el pedido.

Y claro, en todo este proceso un vendedor con habilidades relacionales establecerá un flujo de comunicación abierto que permita una buena investigación, que proporcione información puntual de la marcha del proceso, lo cual le dará la opción de last call y propiciará que al final tenga la confianza necesaria para convertirse en proveedor.

Pero buenas relaciones no son sinónimo de relaciones eficientes, salvo que se consideren diferentes aspectos:

Las relaciones se tienen que establecer con los interlocutores adecuados, es decir, aquellos que tengan capacidad de influencia sobre la decisión. Hay interlocutores que aportan información o que pueden ser defensores convencidos de nuestra oferta. Esa predisposición seguro que nos ofrece buena información, pero nada más.

 La buena relación debe estar basada en un interés mutuo y se debe desarrollar sobre ese interés teniendo mucho cuidado con no entrar en zonas procelosas donde mas que relaciones, se “compran voluntades “. Soy partidario de hacer eventos con una fuerte componente lúdica que permitan desarrollar la relación personal como soporte de la relación comercial, pero hay que tener mucho cuidado en no inducir a situaciones confusas.

Las compañías muy verticalizadas tienen organizaciones de ventas que pueden dificultar las relaciones con los clientes. Para implantar el espíritu de la verticalización se suelen establecer las figuras de los account managers y los vendedores especialistas, pero su convivencia no suele ser fácil.

Si el poder está en las unidades de negocio, los especialistas son realmente los responsables de las ventas de cada producto, de modo que el account manager acabará siendo un relationship manager que se sentirá realmente incómodo frente al cliente. De este modo  la dupla será poco eficaz.

Si el poder está en el account manager no tiene sentido tener vendedores especialistas, de forma que sería más adecuado la figura del soporte especializado como apoyo al account manager.

En ambos casos se debe evitar la doble responsabilidad, el doble booking y todas esas soluciones creativas.

Las compañías se deben concienciar de la importancia de las relaciones, ser proactivos en su establecimiento, desarrollar la habilidad de relaciones personales  en su fuerza de ventas y sobre todo deben evitar que esas relaciones se queden a nivel individual por falta de involucración del management.

Las Previsiones

Cualquiera que sea responsable de un presupuesto, en la Administración Publica o en la empresa privada, está expuesto regularmente al arte de la adivinación. Es un ejercicio democrático que afecta a todos los niveles ya que para que unas previsiones sean sólidas (no me atrevería a utilizar el calificativo de buenas), tienen que contemplar la visión de todos, agregándose hasta una única previsión en el pico de la pirámide .

El ejercicio no es imposible si se hace con rigor y se controlan los diferentes factores que concurren a la hora de ponerse a ello:

- Salvo en los mercados muy maduros y muy bien estructurados,  la incertidumbre es muy alta y la situación puede variar con rapidez .

- El plazo para la previsión condiciona la forma de acometerla. A corto plazo se tiene mas información real, mientras que a medio y largo plazo, esta información no existe teniendo que trabajar con hipótesis y escenarios desde los que intuir unos planes de acción sobre los que aplicar criterios de eficiencia.

- Las macro-previsiones tienen que ser la agregación de todas las micro-previsiones a los diferentes niveles. Quien hace esa micro-previsión y su nivel inmediatamente superior deben tener conocimiento suficiente como para hacer una buena previsión,  y esa será la condición indispensable para que la macro-previsión sea solida.

- A medida que se asciende en la agregación, el conocimiento en detalle ya no existe y se debe jugar con la ley de los grandes números. Los agregadores a cada nivel deben tratar de hacer correcciones compensando números muy altos con números muy bajos.

- Hay que tratar de evitar que el estado anímico y la situación de cumplimiento actual del presupuesto condicionen mis previsiones.

- El optimismo y el pesimismo son características naturales que si no las controlamos nos jugarán malas pasadas. Hay que huir también del voluntarismo que nos hará ver “a los ratones como caza mayor” cuando nuestros resultados no son buenos y hay que evitar tirar de las previsiones a la baja cuando vamos sobrados y no queremos enseñar todas las cartas .

- Quien pide las previsiones y la forma en que lo haga va a condicionar la solidez de lo que consigue . Si el manager no acepta unas previsiones por debajo del presupuesto, lo más normal es que consiga unas previsiones iguales al presupuesto pero que con casi total seguridad finalmente no se cumplirá .

- Las matemáticas y los sistemas de previsiones son elementos de apoyo para el manager pero nunca pueden tener la última palabra. En las previsiones hay mucho de rigor y es muy importante utilizar los sistemas habilitados al uso rigurosamente, siendo finalmente el manager el que tiene que interpretar la información y “mojarse” con el número .

-  Las sorpresa no son bienvenidas en esto de las previsiones porque normalmente son negativas, pero incluso las que parecen positivas, porque mejoran el número, también pueden ser contraproducentes si desencadenaban decisiones de planificación de recurso , producción, etc. que acabarán en incumplimientos.

- Las previsiones hay que ajustarlas a medida que pasa el tiempo y si el periodo de previsión ha sido largo se deben admitir desviaciones “significativas “. Sin embargo cuando los periodos son cortos o se acercan a su fin, no es aceptable ningún tipo de desviación .

- Las malas noticias, cuanto antes mejor, porque así será posible establecer planes alternativos y en la medida de lo posible, corregir situaciones problemáticas. Una mala noticia es el secreto peor guardado, de modo que  si alguien se la guarda por miedo a las consecuencias, mi consejo es que no lo haga porque esas consecuencias todavía serán peores cuando el incumplimiento en el presupuesto salga a la luz. A continuación os paso un mail real de un manager no demasiado contento con las sorpresas de última hora.

“Siento el globo de la conference call de hoy… Más que el número me preocupa lo que esta actitud supone en cultura y en valores dentro de toda la jerarquía de ventas.

Los forecast, las previsiones y las provisiones no se bajan la última semana del mes. Esa actitud es antagónica con los valores de responsabilidad y compromiso. Permitir hacerlo es crear una cultura de excusas que en nada nos ayudará a ganar.

Prefiero mil veces el modelo del Q1 donde supimos intuir el batacazo  que nos íbamos a dar e hicimos un plan de acción muy exigente para contrarrestarla.

Si no os lo digo reviento.

Un fuerte abrazo.”

- Y los stretcht, ¿deben ser parte de las previsiones ? Mi visión es que sí. Si el manager quiere un compromiso de su equipo para ir por encima de las previsiones y solo queda en buenas intenciones,  pero sin el compromiso que representa ser parte de las previsiones, mi experiencia me dice que no sirve para nada .

Las previsiones no son un arte de adivinación si se hace con rigor y el manager conoce a su equipo y tiene buen criterio a la hora de analizar la información que recibe .

Gestionando al Jefe

Publiqué un post sobre “ dirigir managers “ y me han sugerido que escriba sobre la otra cara de la moneda: cómo gestionar a tu jefe cuando eres un manager .
Se puede hacer una interpretación peyorativa de la sugerencia, en el sentido de aprovecharse del jefe con buenas o malas artes para conseguir cosas de mi interés. Conociendo a quien me hace la sugerencia no voy a hacer esa interpretación, que para mí tampoco sería ni adecuada ni interesante .
Está también fuera de este contexto todo aquello que tenga que ver con intrigas, infiltrados y cualquier otra practica interna de juego de poderes mal entendidos.
Una vez acotado el tema hay que resaltar su importancia, porque mi jefe va a influir en mi carrera profesional (de la que yo soy el único responsable) y es un hecho que uno de los motivos de insatisfacción, y en muchos casos la primera causa para querer dejar una compañía, es precisamente nuestro jefe. Por tanto, por mi calidad de vida a corto plazo y por mi carrera profesional a largo plazo plazo, más vale que ponga todo mi empeño en gestionar bien mi relación con él .
Un manager que tiene empleados a su cargo, debe tener facilidad para ponerse en los zapatos de su jefe, que como él, también es manager. De esta forma, debería facilitar la labor de su jefe y debería ser coherente en sus pretensiones y actitudes como empleado,así como en sus actitudes como manager hacia sus propios empleados, de modo que con esta premisa debería tener ventaja para establecer una relación fluida y productiva con su jefe. Dicho de otra manera, hay que ser consecuentes, y si se es exigente hacia arriba deberían entenderse las exigencias desde abajo. Cuando eres manager (buen manager) sabes que muchas veces no puedes trasmitir hacia abajo toda la información y sabes que esa falta de información impide el entendimiento de determinadas decisiones. Eso te puede pasar a ti y cuando te pase, debes hacer acto de fe como tu esperas de tu gente.
En ningún caso la relación entre ambos debe ser dirigida desde abajo y la responsabilidad de dirección esta siempre en el nivel superior. Si el manager del nivel superior no tiene carácter, personalidad o capacidad para dirigir, el jefe de éste será el que tenga que tomar la decisión sobre si es la persona adecuada para esa posición. Mientras ese sea el caso, nadie por debajo del cuestionado manager puede suplantarle o, como decía al principio, aprovecharse de sus debilidades para jugar en su propio beneficio o intrigar aprovechando la situacion.
Por “gestionar a tu jefe” entiendo una actitud positiva que facilite la relación entre ambos, que permita una comunicación fluida y que, en la medida de lo posible, aporte a ambas partes un nivel de satisfacción que les permita ir a trabajar con el ánimo suficiente como para centrarse en sus reponsabilidades y no en discutir o actuar para que las cosas no exploten.
Cada manager, a su nivel y según “elmalabar”, debe tener una componente de vista de pájaro que trascienda los requerimientos para su propia responsabilidad y ponga esa habilidad a disposición de su compañía para colaborar en la elaboración de la estrategia y en general, para aportar ideas. El canal para efectuar esa colaboración debe ser su jefe inmediato y dentro de la gestión del jefe esta faceta debe tener importancia fundamental .
Cualquier manager debe tener capacidad de influencia en su jefe para aportarle ideas que este último utilice en sus propios planes y por encima. Por el contrario, no debe ser un “ yes man “ que esté de acuerdo, o muestre estar de acuerdo sin estarlo, practicando una critica constructiva en beneficio de los interés del equipo.
Las relaciones “one-to-one” con el jefe están enmarcadas en un contexto de estrategia y cultura de empresa, además de en un contexto de estrategia y dinámica de equipo. A partir de ahí, el respeto y el reconocimiento mutuo deben ser la base para la buena relación y las dos partes tienen la misma responsabilidad en poner toda la voluntad. Si aquí existe un desencuentro, la relación fluida y eficiente tampoco será posible.
El siguiente elemento es ganarse la confianza.La credibilidad hace la vida más tranquila y una falta de credibilidad hace de las relaciones un infierno, porque el jefe estará constantemente encima. Para ganarse la confianza hay que ser previsible y hay que saber informar. A ningún manager le gustan las sorpresas y si hay malas noticias, es mejor que tu jefe las sepa cuanto antes para evitar que él se pueda enterar porque desde arriba le tiran de las orejas y le pillan en fuera de juego.
¿Y ante los conflictos? Diálogo directo para resolver las diferencias, pero siempre con respeto hacia la posición y la persona, y siempre en conversaciones privadas, sin exteriorizar las diferencias.
¿ Y si el jefe es inaguantable? Asegurémonos que objetivamente estamos en lo correcto y si esto es así solo existe una solución, dejar ese equipo y buscar posiciones donde podamos encontrar situaciones normales.
Desde mi punto de vista cuando no existe buena relación la culpa siempre será del jefe, pero eso no es consuelo si la vida se vuelve imposible y me puede perjudicar en mi carrera profesional. He hablado de respeto personal y a la posición, pero esto no significa servilismo ni humillación, ni tampoco conformismo.

¿ Ranking de Vendedores ? : NO

Hoy, para responder a la pregunta del título del post (que un seguidor me ha sugerido) no voy a hacer un análisis de los “pros & cons” de publicar los ranking de vendedores como herramienta para que el director comercial consiga sus objetivos.  Mi criterio va a ser más directo para llegar, como casi siempre, a una respuesta rotunda.
El objetivo del director comercial es conseguir los resultados del plan de ventas siendo la “contribución individual“ el ingrediente de la receta de “elmalabar”, es decir: si cada miembro del equipo de ventas consigue sus objetivos individuales, la consecución del plan de ventas está garantizado, “palabra de matemático”.
Si la contribución individual es el ingrediente,  de nada sirve establecer una competencia interna para ver quién queda primero. El director comercial tiene que preparar a todo su equipo para que compita exteriormente y dotarles de herramientas para ello. Serán útiles todas aquellas herramientas que faciliten el cumplimiento individual, todo aquello que prepare a cada miembro del equipo y que sea aplicable por cada uno de ellos. Y el ejercicio que hay que afrontar es una “prueba de acceso”  que tanto el primero como el último superen, aunque el margen por el que lo haya superado el primero sea mayor que el del último.
Hay rankings de deportistas  frente a los que se ven las diferentes actitudes de los participantes y que ilustran a las claras que sirven de poco. Messi es el mejor jugador del mundo, pero como entiende que lo importante en el fútbol es que gane el equipo, él juega para el equipo y muchas veces como corresponde, él es el que resuelve. En contraposición, Cristiano se cree el mejor jugador  del mundo y quiere ser el número 1 en el ranking, de este modo juega  para él, y además, casi nunca resuelve. En definitiva, el ranking no es necesario cuando realmente eres el mejor y no te sirve si realmente no lo eres por mucho que te empeñes.
Los rankings ayudarían a estirar los resultados evitando el “sandbagging” y el parón cuando se llega al 100%  y parece que ya no hay más aliciente. Este problema es real pero el ranking no sería la manera de solucionarlo. Las soluciones pasan en primer lugar por  fijar unos objetivos en línea con el potencial de mercado, que no den pie a cumplimientos espectaculares; y en segundo lugar por tener buen plan de incentivos ya que el ranking incentiva a unos pocos, mientras que unos buenos incentivos deberían estimular a todos.
Aunque no soy amigo de los rankings si he utilizado tablas comparativas de los resultados de los vendedores, y esto sí es una importante herramienta de análisis que permite conocer a tu fuerza de ventas, sacar conclusiones generales y hacer buenas evaluaciones  individuales.
Creo que el “no rotundo” me obligaría a acabar el post aquí, pero en agradecimiento a la sugerencia, teniendo en cuenta de quién viene, voy a entrar en la dinámica de “pros &cons”:
Si el ranking produce pique, y el pique aumenta la productividad, indirectamente ayudaría a la contribución individual, pero sería a costa de crear una competencia interna cuando los verdaderos competidores están fuera.
En un ranking, el primero es el ganador, el segundo es el primero que pierde y a partir de ahí, el resto de los perdedores hasta el escarnio del último.
Es casi imposible establecer criterios justos donde todo el mundo puede competir en igualdad de condiciones, como en el ejemplo del handicap del golf. Los valores absolutos dejan fuera de juego a los que tienen territorios más pequeños, y los valores relativos estarían bien si la relatividad fuese perfecta a la hora de fijar objetivos .
La actitud de los vendedores hacia los rankings puede dar una idea de su predisposición a esta profesión. Si el vendedor se muestra reacio al ranking puede denotar un perfil poco adecuado a competir y a la presión de los resultados, mientras que un excesivo gusto al ranking puede denotar excesivo individualismo. Mi “no rotundo” al ranking es desde la posición de director comercial ya que en general un vendedor debería sentirse cómodo con ellos.
Publicar resultados puede producir que estos se hagan visibles a personas no deseadas, por ejemplo los clientes o visitantes de áreas donde esos rankings se exhiben.
 La formula perfecta: Contribución individual y todo aquello que la fomente.

No mirar por el retrovisor

Sigo la movida de los profesores a los que tengo gran admiración y cuya profesión me parece susceptible de ser vocacional. No quiero entrar en la polémica específica de la educación pero sí quiero utilizar la situación para hablar de las referencias del pasado, aunque sea cercano, como argumento para justificar presupuestos y plantillas.
Personalmente nunca he contado las horas que he trabajado y seguro que casi siempre han sido más de las que supongo que pondría mi contrato. En general la gente que yo conozco casi siempre se ha comportado así. Trabajar dos horas más representa menos del 4% si ya trabajas 52 y esa diferencia no puede ser objeto de una protesta y me extrañaría que los profesores pensasen así porque una actitud de este tipo sería una formula muy mala para salir de la crisis y seria una falta de respeto para todos aquellos que no tienen trabajo.
¿Sobran profesores, funcionarios o profesionales en las empresas ? . Desgraciadamente sí, porque durante los años de bonanza los managers y en general cualquiera que tenia responsabilidad de hacer un presupuesto, lo hacía con la codicia, amparada por un crecimiento, de quien quiere tener muchos recursos y mucha gente, Esta situación de bonanza, que  en un principio era real permitía pagar improductividades, pero luego la situación empeoró.
Y mientras la economía parecía que continuaba su senda inacabable,  los presupuestos se siguieron haciendo de esta manera a través de dos fases ya terminales: “patada a seguir” y ”huida hacia adelante”. En la primera fase ya parecía que las cosas no eran iguales pero se seguía haciendo lo que hasta entonces (las dichosas referencias), y en la segunda, aunque ya estaba claro que las cosas habían cambiado nadie se atrevía a ser el primero en aceptarlo y cambiar la costumbre.
A esta situación de superabundancia de recursos han ayudado también las llamadas “decisiones estratégicas ” y las ” ideas brillantes de desarrollo de negocio “, así como sus consecuencias.
Una decisión se tilda de “estratégica” cuando es infumable y desde el punto de vista económico no se sostiene, pero sin embargo alguien con capacidad de influencia monta un escenario a futuro donde si la decisión no se toma el daño será irreversible. De este modo, cuando las cosas van bien, estas decisiones cuelan.
No tengo nada frente a las “ideas brillantes” y creo se deben probar nuevas vías, productos, mercados, etc. Pero por lógica, un porcentaje muy pequeño de ellas funcionarán y el resto fracasarán.
Bien, los mayores daños colaterales de las decisiones estratégicas y las grandes ideas fallidas no son los impactos económicos iniciales, sino que en la mayoría de los casos las estructuras asociadas al lanzamiento se mantienen “operativas “  buscando un acomodo en la organización para mantener esos recursos, ya sea como unidad que hace cosas “que se tienen que explicar” o dispersos en otros departamentos.
Cuando a Chaves le llegó su fin en la Junta de Andalucía se creó artificialmente una tricepresidencia (supongo que si hubiese sido algo real se habría llamado así) en la que se le buscó acomodo junto a su nutrida cohorte.
Y me da pena de los zombis, que sin ellos saberlo deambulan por las empresas, y que son damnificados de esas situaciones creadas y sostenidas por malos managers. Fueron en un principio víctimas de esas situaciones, pero con el tiempo tendrían que haberse dado cuenta de que se estaban convirtiendo en zombis y deberían haber buscado otras alternativas. Un truco para detectar estas situaciones, es decirle a alguien cuál es tu puesto en la empresa, de modo que si la gente lo entiende sin que se lo expliques, tu posición es real; si por el contrario te lleva un cierto tiempo hacerte entender, háztelo mirar porque posiblemente eres candidato o ya eres un zombi .
Podría seguir contando situaciones que contribuyen al crecimiento desordenado de las organizaciones basados en situaciones de euforia o bonanza, pero sin embargo serían anecdóticas las situaciones en las que en ese contexto favorable , los presupuestos se realizan con prudencia y  en función del potencial real del mercado (Porque hay una máxima: los presupuestos de ingresos muchas veces no se cumplen pero los de gastos, siempre se cumplen, cuando no se rebasan). Por tanto con tantos codiciosos y con tan pocos prudentes , a la pregunta ¿sobran recursos? , solo hay una respuesta , SÍ.
Lo nuevo para muchos managers y responsables de presupuestos es que en una dinámica de huida hacia adelante, alguien, como Casillas en el anuncio de la Liga, paró el mundo de modo que el sentir general de que “las cosas van bien “, se convirtiera  en una realidad de decrecimiento económico, malos resultados empresariales y el consecuente paro galopante. Pues “esto es lo que hay”, y la forma de resolverlo no pasa por seguir manteniendo situaciones a todas luces artificiales sino por tomar todas las decisiones que reviertan las que se han tomado incorrectamente en el pasado.
Yo he recibido bastantes críticas de mis equipos por ser prudente a la hora de presupuestar y sobre todo de ampliar las plantillas, porque ese comportamiento no era el estándar y algo tan evidente no se quería entender. Cuando esta crisis pase, espero que los managers y responsables de presupuestos hayan aprendido la lección, actúen en consecuencia y utilicen las referencias del pasado como un punto de contraste y no como el razonamiento base de sus presupuestos.